Sensibilidad que duele: el pánico a la pirotecnia
Lo que para muchos es una oportunidad de placer y entretenimiento, para otros representa momentos que despiertan miedos y fobias en extremo, tal como sucede en personas con autismo o en mascotas
El cuidado y la prevención son fundamentales para darles unas fiestas tan especiales como las nuestras.

El cuidado y la prevención son fundamentales para darles unas fiestas tan especiales como las nuestras.
Las festividades navideñas son las más esperadas por todos, es tiempo de compartir, de reencuentro, celebraciones y disfrute con los seres queridos. Hay tantas formas de celebrar como personas en el mundo: con amigos o familia, en casa o afuera, cerca o lejos. Para algunos, una parte infaltable del festejo son los fuegos artificiales pero para otros, esto mismo puede convertirse en una verdadera pesadilla, llegando a generar miedo, estrés, palpitaciones, taquicardia e infartos en nuestras mascotas y personas con poca tolerancia al ruido.
En comparación con el oído humano, la audición de los perros y gatos es mucho más sensible, lo que les permite escuchar sonidos que son imperceptibles para nosotros, de ahí que el estruendo les resulte tan incómodo. Los perros y gatos pueden escuchar frecuencias de sonido ultrasónico (una frecuencia que escapa al oído humano) y también pueden localizar el origen de ese sonido. Es por ello que, los ruidos que provienen de diferentes lugares, además de asustarlos los desorientan rápidamente.
En este sentido, expertos (*) en comportamiento animal aseguran que para nuestras mascotas, los efectos de las explosiones son equiparables «a lo que le pasa a las personas que han estado en zonas de bombardeos… la gente sabe que esos ruidos pueden generarle daños físicos y por tanto los sufren, como le ocurre a los animales con los estruendos en estas fechas”.
Ante la desesperación, los perros tienden a romper objetos o intentar salir del lugar donde estén, pudiendo sufrir accidentes. Los gatos, por su parte, suelen esconderse. Lo que sí es seguro en ambos casos es que representa un cuadro de gran estrés para ellos, no en vano es en estas festividades cuando se reportan más animales perdidos que en todo el resto del año. Las estadísticas indican que en las fiestas con mayor uso de pirotecnia en Estados Unidos (que corresponden no a la navidad sino a la fiesta de su independencia cada 4 de julio) el aumento de los reportes de mascotas perdidas en relación a todo el año es de un 30%. (Fuente: Blog A Pet Amber Alert).
Felices fiestas también para nuestras mascotas
Afortunadamente, existen técnicas y maneras de ayudarlas en estas situaciones y minimizar las consecuencias, vos mismo le podés proporcionar la tranquilidad que necesitan en el hogar para mantenerse en calma y no sufrir por el ruido.
María Belén Villar, Médica Veterinaria, Responsable de Comunicación Técnica de Labyes, detalla útiles consejos para minimizar los efectos de la pirotecnia en nuestros perros y gatos:
* Fernando Catrina, médico veterinario especializado en comportamiento animal. Fuente: www.comportamientoanimal.com